Bolster 

Bolster 

No es necesario ser practicante de yoga para curar nuestra estructura física y emocional, sólo es necesario el deseo de estar con nosotros mismos, cuarenta y cinco minutos diarios es lo que duraría las tres posturas básicas con el bolster. Un tiempo para estar con uno mismo cada día, no es mucho para lo importante que somos.

En el canal de YouTube de NARNATAN

En facebook en el álbum de ejercicios con el bolster que sirven de ayuda

No es necesario ser practicante de yoga para curar nuestra estructura física y emocional, sólo es necesario el deseo de estar con nosotros mismos, cuarenta y cinco minutos diarios es lo que duraría las tres posturas básicas con el bolster. Un tiempo para estar con uno mismo cada día, no es mucho para lo importante que somos.

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El bolster además de corregir  nuestro cuerpo de lesiones físicas ocasionadas por malas posturas, él llega a una parte que pocos pueden, a  nuestro registro de emociones.

Solemos pensar una cosa y decir otra, sentir una cosa y hacer otra, no somos coherentes con nosotros mismos por miedo al rechazo, al abandono, a la crítica, a perder el prestigio, al juicio, etc Todo esto se refleja en la columna vertebral. Ya que en ella está representado todo nuestro cuerpo. Cuando ella duele algo nos quiere decir.

 

Con el bolster no sólo se trabaja la espalda de manera pasiva sino también tres estados emocionales:

 

- En la primera posición estamos cerrado el sistema nervioso y comienza a salir la condición física en que estamos.

Por eso el sólo echo de arrodillarse ya es un motivo de nervio y sentimiento de limitación. En la medida que la persona va logrando estar de rodilla va eliminando dicho sentimiento.

En esta posición a nivel físico se trabaja  desde las rodillas hasta las caderas, el cuerpo comienza a buscar su postura correcta.

 

- En la segunda posición, casi todo el mundo experimenta una sensación de angustia, miedo e incomodidad, la explicación es que comenzamos a despertar todas las emociones que tenemos sin sacar y que enferman, además de comenzar a sacar los miedos. La glándula de la amígdala (que es donde se aloja el miedo )se encuentra en el cerebro. En esta posición desde la cabeza  hasta la cadera es la que está apoyada , por lo tanto a parte de alinear, liberar y recolocar nuestra columna vertebral para una postura correcta, también libera lo emocional provocado por los miedos.

 

- En la tercera y última posición se estará vaciando los riñones y zona lumbar de tensiones emocionales y físicas a la vez que se recoloca la musculatura y órganos. En esta postura al comienzo muchos experimentan incomodidad, esto se debe a la sobrecarga emocional sobre nuestro físico. Cuando se libera el cuerpo la sensación de tranquilidad y relajación es profunda.

 

Hay que tener en cuenta la dualidad, todo tiene su polo opuesto, frío-calor, día-noche, et, es decir cuando estamos moviendo el cuerpo las lesiones están estáticas, al dejar el cuerpo en esta posición las lesiones emocionales y físicas salen y  se curan.

 

Nosotros mismos con el uso frecuente del bolster sabremos que parte estaremos sobrecargado y podremos arreglarlo con cambios de actitud y postura corporal. La enfermedad surge a partir de un bloqueo emocional y se manifiesta en el cuerpo a través de los síntomas para que sanemos.

Si se presta atención al cuerpo,se aprende a interpretar esos mensajes. Nuestro cuerpo, al igual que todo, está conectado con canales de energía:  los órganos sexuales están relacionados con la tierra (semilla), el vientre con el agua (cordón umbilical- conexión con nuestro Ser), el estómago con el fuego, el pecho con el aire, la garganta con el espíritu, el entrecejo  y la cabeza con el cielo. Todos ellos reflejados en la columna. La columna vertebral es el eje de nuestra estructura ósea, conductora de nuestro sistema neuronal, ella es el sostén del cuerpo, la encargada de mantenernos erguidos, por consiguiente está vinculada directamente a la voluntad.

 

Nos da solidez y flexibilidad para realizar nuestras actividades, levantarnos, acostarnos, estirarnos,etc… acomoda cada una de sus vértebras acorde a nuestro requerimiento y voluntad.

 

Por eso el uso del bolster es tan importante. Si todos aprendieran a entender el lenguaje del cuerpo ante las tres posturas estáticas con el bolster, muchas actitudes y posturas de las personas cambiarían, comenzando por dedicarse unos minutos para ellas mismas, donde el sentir, percibir y relacionar están presentes juntas y en todo momento.

El bolster además de corregir  nuestro cuerpo de lesiones físicas ocasionadas por malas posturas, él llega a una parte que pocos pueden, a  nuestro registro de emociones.

Solemos pensar una cosa y decir otra, sentir una cosa y hacer otra, no somos coherentes con nosotros mismos por miedo al rechazo, al abandono, a la crítica, a perder el prestigio, al juicio, etc Todo esto se refleja en la columna vertebral. Ya que en ella está representado todo nuestro cuerpo. Cuando ella duele algo nos quiere decir.

 

Con el bolster no sólo se trabaja la espalda de manera pasiva sino también tres estados emocionales:

 

- En la primera posición estamos cerrado el sistema nervioso y comienza a salir la condición física en que estamos.

Por eso el sólo echo de arrodillarse ya es un motivo de nervio y sentimiento de limitación. En la medida que la persona va logrando estar de rodilla va eliminando dicho sentimiento.

En esta posición a nivel físico se trabaja  desde las rodillas hasta las caderas, el cuerpo comienza a buscar su postura correcta.

 

- En la segunda posición, casi todo el mundo experimenta una sensación de angustia, miedo e incomodidad, la explicación es que comenzamos a despertar todas las emociones que tenemos sin sacar y que enferman, además de comenzar a sacar los miedos. La glándula de la amígdala (que es donde se aloja el miedo )se encuentra en el cerebro. En esta posición desde la cabeza  hasta la cadera es la que está apoyada , por lo tanto a parte de alinear, liberar y recolocar nuestra columna vertebral para una postura correcta, también libera lo emocional provocado por los miedos.

 

- En la tercera y última posición se estará vaciando los riñones y zona lumbar de tensiones emocionales y físicas a la vez que se recoloca la musculatura y órganos. En esta postura al comienzo muchos experimentan incomodidad, esto se debe a la sobrecarga emocional sobre nuestro físico. Cuando se libera el cuerpo la sensación de tranquilidad y relajación es profunda.

 

Hay que tener en cuenta la dualidad, todo tiene su polo opuesto, frío-calor, día-noche, et, es decir cuando estamos moviendo el cuerpo las lesiones están estáticas, al dejar el cuerpo en esta posición las lesiones emocionales y físicas salen y  se curan.

 

Nosotros mismos con el uso frecuente del bolster sabremos que parte estaremos sobrecargado y podremos arreglarlo con cambios de actitud y postura corporal. La enfermedad surge a partir de un bloqueo emocional y se manifiesta en el cuerpo a través de los síntomas para que sanemos.

Si se presta atención al cuerpo,se aprende a interpretar esos mensajes. Nuestro cuerpo, al igual que todo, está conectado con canales de energía:  los órganos sexuales están relacionados con la tierra (semilla), el vientre con el agua (cordón umbilical- conexión con nuestro Ser), el estómago con el fuego, el pecho con el aire, la garganta con el espíritu, el entrecejo  y la cabeza con el cielo. Todos ellos reflejados en la columna. La columna vertebral es el eje de nuestra estructura ósea, conductora de nuestro sistema neuronal, ella es el sostén del cuerpo, la encargada de mantenernos erguidos, por consiguiente está vinculada directamente a la voluntad.

 

Nos da solidez y flexibilidad para realizar nuestras actividades, levantarnos, acostarnos, estirarnos,etc… acomoda cada una de sus vértebras acorde a nuestro requerimiento y voluntad.

 

Por eso el uso del bolster es tan importante. Si todos aprendieran a entender el lenguaje del cuerpo ante las tres posturas estáticas con el bolster, muchas actitudes y posturas de las personas cambiarían, comenzando por dedicarse unos minutos para ellas mismas, donde el sentir, percibir y relacionar están presentes juntas y en todo momento.